Objetivos de desarrollo sostenible para un mundo mejor

Roberto Cabello

La contaminación del medio ambiente ha sido un tema que ha tomado mucha relevancia en los últimos años, es un deber de todos los habitantes cuidar del planeta, así como los Estados Miembros de las Naciones Unidas han creado en el 2015 la agenda 2030 para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible. 

La contaminación del medio ambiente provoca cada vez más preocupación por el futuro de los países, sostenibilidad y cambios climáticos. Aunque exista tal inquietud por alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible todavía hay muchos gobiernos, empresas y personas que actúan como si existiese un planeta tierra B.

Plástico

Aproximadamente se producen 300 millones de toneladas de residuos de plástico anualmente, siendo casi igual al peso de la población humana generando un gran impacto ambiental.

La mayoría de estos desperdicios acaban en lugares como los mares, áreas verdes y hasta pueden estar en nuestras propias comidas. En el artículo Our planet is drowning in plastic pollution por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (s.f) indica: 

Las mismas propiedades que hacen que los plásticos sean tan útiles, su durabilidad y resistencia a la degradación, también hacen que sea casi imposible que la naturaleza los descomponga por completo. La mayoría de los artículos de plástico nunca desaparecen por completo; simplemente se hacen cada vez más pequeños. Muchas de estas pequeñas partículas de plástico son tragadas por animales de granja o peces que las confunden con comida y, por lo tanto, pueden llegar a nuestros platos.

Es así como queda evidenciado algunos elementos que son tan nocivos como el plástico producen un impacto ambiental en todos los sentidos de la contaminación. Aún así este material se sigue produciendo en cantidades gigantescas, sin embargo algunos países están tomando medidas contra el plástico de un solo uso.

Aunque en gran escala los problemas del medio ambiente son causados por grandes empresas y falta de leyes que protejan al lugar en el cual vivimos, nosotros los ciudadanos podemos tener un papel importante. Así como se ha pautado la agenda 2030 para el desarrollo sostenible cada persona tiene el poder de cambiar el futuro del planeta.

Presión pública

En 2018 el gobierno ha prohibido el uso de plásticos desechables en Bali para frenar la contaminación en los océanos y todo esto gracias a una iniciativa llamada Bye Bye Plastic Bags realizada por dos hermanas adolescentes Isabel y Melati Wijsen. Así expresaron para CNN en el artículo de Jacobo Prisco: “El problema del plástico está tan en tu cara que pensamos: Bueno, ¿quién va a hacer algo al respecto?”. Gracias a este tipo de presión pública se puede marcar una diferencia en cualquier país y así evitar la contaminación del medio ambiente.

Hábitos

Soy consciente que para tener un mundo más sostenible hay que modificar o cuestionar hábitos que hemos tenido durante muchos años. Pero pequeños gestos marcan la diferencia.

Por ejemplo, para disminuir el impacto ambiental compro cepillo de dientes de bambú y así evitar usar plástico, de igual manera cuando me cepillo los dientes evito que el grifo esté abierto. También he optado por comprar en mercados ecológicos donde respetan los recursos del planeta. 

Actualmente vivimos en la era tecnológica, así como he escrito el artículo Triunfar en el Siglo XXI. Ahora todo se puede buscar a través del internet, casi todas las personas usan las redes sociales y a través de este medio podemos ejercer una gran presión a empresas y entidades para que tomen en cuenta lo que pensamos los consumidores. 

¿Quieres comprar algo? Investiga antes de dónde viene el material, quién lo fabrica y si respetan tanto las personas con un sueldo digno como el medio ambiente. ¿No te ha quedado claro? Envíales un mensaje a través de las redes sociales o sus sitios web oficiales. Cada uno de nosotros tenemos el poder de lograr los objetivos de desarrollo sostenible que se necesitan para un mundo mejor.

Obsolescencia programada

¿Algunas vez has escuchado hablar de la obsolescencia programada? Si no has oido hablar de este termino o leído estoy seguro que alguna vez te ha pasado que al cabo de un tiempo un producto te deja de funcionar como si nada o justamente ha pasado la garantía cuando necesitas repararlo. ¿Ahora sí te suena un poco? Este método es usado por muchas empresas y hacen que sus productos duren menos de lo normal solo para vender más.

En un estudio llamado Obsolescencia Programada, número 400 por la Organización de Consumidores y Usuarios (2015) ha indicado: 

Algunas impresoras llevan un software que hace saltar un código de error al cabo de determinado número de copias. Además, los avisos de falta de tinta aparecen muy pronto, para que los más precavidos cambien los cartuchos antes de agotarlos. Por último, algunas impresoras rechazan imprimir o se declaran agotadas rápidamente si no reconocen el cartucho de la marca.

Este ejemplo se repite en diferentes productos provocando que el usuario compre cada vez más y esto genera más desecho de materiales generando en gran medida contaminación del medio ambiente.

Son muchos factores a tomar en cuenta para poder llegar a completar la agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Estamos en un momento donde tenemos que ser los protagonistas y no esperar a que los gobierno decidan por nosotros, el mejor cambio se empieza por nuestros propios hábitos. 

El simple hecho de realizar una compra ecológica a una empresa que respete a sus trabajadores es un voto al mundo que queremos. ¿Y tú, qué haces para que el mundo sea un lugar mejor?

Roberto Cabello

Periodista y creador de contenido, ayudo a diferentes empresas en sus estrategias de Marketing Digital y Redes Sociales generando un mayor alcance al público objetivo.

Publicado por Roberto Cabello

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